Friday, June 16, 2006

Escuela Crítica de Frankfurt

La escuela de Frankfurt (Alemania) es un movimiento filosófico y sociológico fundado en 1923, asociado al Instituto de Investigación Social de la Universidad de Frankfurt. Su primer representante fue Max Horkheimer, nombrado director del instituto en 1930, y quien expuso acerca de la “teoría crítica” de esta escuela; con estudios en filosofía, sociología y psicología social. Otros autores reconocidos, con variedad disciplinaria que los inspiraba, son: Theodor Adorno (filosofía, sociología, psicología, crítica cultural y musicología), Erich Fromm psicoanálisis y psicología social, y Franz Neumann y Otto Kirchheimer (ciencia política y derecho); y lo mismo puede decirse de la segunda generación de la escuela de Frankfurt, que incluye entre otros a Arkadij Gurland (economía y sociología), Jürgen Habermas (filosofía, sociología, filosofía lingüística y filosofía de la ciencia) y Claus Offe (ciencia política y sociología).

La escuela era de inspiración marxista y pretendía revigorizar esta teoría como crítica a la sociedad capitalista. Esta surge ante la necesidad de pensar la ciencia desde un enfoque verdaderamente social, para lo cual, debe descubrir y revelar la relación entre la ideología predominante y la construcción científica, así como procurar el bienestar del objetivo real: sociedad-hombre; tal como lo expresa la siguiente frase: La ciencia está al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la ciencia. Por otro lado, la consigna inicial era, entre otras cosas, revisar y revitalizar la teoría de Karl Marx.

La ciencia y su proceso de elaboración se hayan altamente mediatizados por el esquema socio político dominante (burgués capitalista). Los objetivos que guían la ciencia son impuestos por quienes controlan y pagan la ciencia, por eso se dice que la ciencia en sí misma no es completamente objetiva puesto que obedece a intereses particulares, causando que el nivel macro no sólo controla la ciencia, sino que también, controla la forma de vida y de pensar del pueblo.

Por otro lado, en la ciencia tradicional, ha regido de manera imperante el positivismo en todas las investigaciones, desconociendo la subjetividad del objeto de estudio y del investigador, quienes, a su vez, se encuentran inmersos dentro de un contexto social, político y económico. Así que, esta propuesta reconoce un sujeto cognoscente, que no es pasivo sino activo puesto que significa sus experiencias y construye su propia realidad, su conocimiento; No existe una realidad objetiva ni un observador o investigador enteramente objetivo pues hay procesos subjetivos que mediatizan las interacciones entre los sujetos, incluso entre investigador e investigado. Tales procesos subjetivos se suceden en una red simbólica, de significaciones, donde intervienen distintos aspectos ligados al contexto y la historia. En definitiva, la escuela de Frankfurt resulta ser un propulsor hacia la reflexión de la ciencia, de la sociedad, del sujeto conocido y cognoscente, para liberarse en lo posible de reduccionismos.

Por consiguiente, es importante rescatar la importancia de la sociedad; de los procesos sociales que son relevantes en los orígenes de las teorías. Es claro que la sociedad es algo subjetivo y por eso, si se quiere alcanzar cierto grado de objetividad, se debe acudir a la crítica no sólo del objeto sino del cuerpo de sujetos cognoscentes.

Ahora, la teoría crítica resulta ser un método de análisis psicosocial que, desde los años veinte hasta mediados de los setenta, fue una línea de pensamiento interesada en la teoría social, aproximándose de forma crítica a la sociedad existente. La crítica a la que hace mención su nombre, presenta varias vertientes: la primera consiste en la crítica de la sociedad occidental capitalista y consumista contemporánea, y la segunda, en la de las ciencias sociales, especialmente de la sociología norteamericana imperante de tipo empirista y positivista.
En estos últimos años, el miembro más destacado de la escuela es Habermas quien, junto con Adorno y Horkheimer, asegura que las ciencias empleaban presupuestos e intereses ideológicos, y que la razón del progresismo ha pasado a ser un medio de opresión. Igualmente, aboga por un ideal de comunicación que englobe a todos los seres racionales y que este totalmente libre de dominación y el interés.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home